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El dilema del Tiempo en la Ciencia y en la Autoconciencia Experimental por Henri Bergson

ยฟEs posible que la conciencia use la nociรณn de tiempo tal como lo interpreta la ciencia mecanicista y finalista?

Bergson
Henry Bergson

Henri Bergson naciรณ en Parรญs en el seno de una familia judรญa, se formรณ en la ร‰cole Normale Superieur, donde estudiรณ filosofรญa, matemรกticas, fรญsica y biologรญa. En 1889 obtuvo su doctorado con la tesis Ensayo sobre los datos inmediatos de la consciencia. Tras haber enseรฑado en diversos colegios, iniciรณ una carrera universitaria que culminรณ con la cรกtedra en el Colegio de Francia, donde se retirรณ por motivos de salud.

Muchos son los temas abordados por Bergson en su obra ยซLa Evoluciรณn Creadoraยป, podrรญamos hablar desde la exposiciรณn de una teorรญa del conocimiento hasta algunos fundamentos antropolรณgicos. Entre esta gama de perspectivas, es importante destacar aquella que aborda el problema de la conciencia del tiempo, el cual podrรญamos plantear con la interrogante: ยฟEs posible que la conciencia use la nociรณn de tiempo tal como lo interpreta la ciencia mecanicista y finalista?

La pertinencia de este tema se observa en la influencia antropolรณgica que podrรญa llevar a cabo esto, ya que en primer lugar โ€œla existencia de que estamos mรกs seguros y que mejor conocemos es indiscutiblemente la nuestra (โ€ฆ) nos percibimos a nosotros mismos interiormente, profundamente.โ€[1] De hecho, como dice Bergson, de lo primero que me doy cuenta es de que paso de un estado a otro: del calor al frรญo, de la tristeza a la alegrรญa, etc. Asรญ pues, en un primer momento, el cambio parece residir en el paso de un estado al siguiente. Pero al pasar, ya no estรก mรกs que en la memoria, y la memoria justamente es aquella que โ€œestรก ahรญ, introduciendo algo de este pasado en este presente.โ€[2] Los estados de la conciencia no permanecen sino que cambian, asรญ pues cambiamos sin cesar, y cualquier estado es ya por sรญ mismo un cambio. Por lo tanto no habrรญa diferencia esencial entre pasar de un estado a otro y persistir en el mismo estado.

Einstein y Bergson

En palabras de Bergson:

โ€œSi el estado que โ€˜permanece lo mismoโ€™ es mรกs variado de lo que se cree, inversamente el paso de un estado a otro semeja mรกs de lo que se imagina a un mismo estado que se prolonga; la transiciรณn es continua. Pero, precisamente porque cerramos los ojos a la incesante variaciรณn de cada estado psicolรณgico, estamos obligados – cuando la variaciรณn llega a ser tan considerable que se impone a nuestra atenciรณn – a hablar como si un nuevo estado se hubiese yuxtapuesto al precedente. De รฉste suponemos que permanece invariable a su vez, y asรญ consecutiva e indefinidamente.โ€[3]

El problema que nos hacen visualizar los estados como distintos de un todo es que nuestra atenciรณn se fija en ellos como una serie de actos discontinuos, es decir, โ€œdonde no hay mรกs que una pendiente dulce, creemos percibir, siguiendo la lรญnea rota de nuestros actos de atenciรณn, los peldaรฑos de una escalera (โ€ฆ) Pero la discontinuidad de sus apariciones se destaca sobre la continuidad de un fondo en el cual se dibujan y al que dan la sinfonรญa los golpes de tambor que suenan de cuando en cuando.โ€[4] Ahora bien, de los estados asรญ definidos puede decirse que no son elementos distintos, sino que se continรบan unos a otros en un transcurso sin fin:

โ€œPero como nuestra atenciรณn los ha distinguido y separado artificialmente, estรก obligada a reunirlos en seguida por un lazo artificial. Imagina asรญ un yo amorfo, indiferente, inmutable, sobre el que desfilarรญan en los estados psicolรณgicos que ella ha erigido en entidades independientes.โ€[5]

La tesis de Bergson, al parecer seรฑala que la experiencia concreta del presente es la misma dimensiรณn mental del tiempo. Es decir que para el individuo el tiempo consiste en la duraciรณn del presente, lo que en realidad serรญa incompatible con la aproximaciรณn cientรญfica. Porque en realidad la duraciรณn se confunde con el pasado inmediato, es decir con las sensaciones apenas percibidas, los recuerdos recientes, etc.; y con el futuro inmediato, a saber de la acciรณn y los proyectos provenientes.

โ€œSi nuestra existencia se compusiese de estados separados de los que un ยซyoยป impasible tuviese que realizar la sรญntesis, no habrรญa para nosotros duraciรณn. Porque un yo que no cambia no dura, y un estado psicolรณgico que permanece idรฉntico a sรญ mismo, en tanto no es remplazado por el estado siguiente, no dura ya. Por mรกs que, desde entonces, se alineen estos estados unos al lado de otros sobre el ยซyoยป que los sostiene, jamรกs estos sรณlidos enfilados sobre lo sรณlido producirรกn esa duraciรณn que transcurre. La verdad es que se obtiene asรญ una imitaciรณn artificial de la vida interior, un equivalente estรกtico que se prestarรก mejor a las exigencias de la lรณgica y del lenguaje, precisamente porque se habrรก eliminado de รฉl el tiempo real.โ€[6]

Asรญ la ciencia considera el aspecto cuantitativo suponiendo un tiempo escondido por un orden geomรฉtrico y espacial, el cual estรก formado por movimientos distintos pero todos iguales entre sรญ. En cambio, el individuo vive el tiempo segรบn un criterio cualitativo: algunos momentos son veloces, mientras que otros pueden durar una eternidad, todo depende del acomodo de los momentos en la conciencia. Por lo tanto โ€œla memoria, como hemos tratado de probar, no es una facultad de clasificar recuerdos en el cajรณn de un armario o de inscribirlos en un registro.โ€[7]

En otras palabras el tiempo que considera la ciencia es un tiempo de la mecรกnica, un tiempo espacializado. De ahรญ que medir el tiempo signifique controlar el movimiento de un cierto objeto en un espacio determinado. Por eso el tiempo de la ciencia nos permite repetir a voluntad un experimento. Y es que la ciencia no considera la totalidad sino que se enfoca en el anรกlisis de los particulares de ahรญ que sรณlo se vea interesada en el presente: medible y cuantificable, y que cada instante puede variar sรณlo en su cantidad.

La Ciencia concibe el tiempo como presente controlado en sus espacio/tiempo de experimentaciรณn.

Pero la conciencia no porta consigo la espacialidad sino la duraciรณn, dicho de otra forma: la conciencia toma el tiempo como duraciรณn[8]. Para la ciencia el pasado ya no existe y el futuro aรบn no es. Por eso pasado y futuro pueden vivir solamente en una conciencia que los une en el presente. Por eso los instantes de la conciencia bien pueden valer una eternidad, o bien pueden ser decisivos para una vida, por eso llegarรก a decir Bergson los momentos de nuestra vida son una especie de creaciรณn.

โ€œEn realidad, el pasado se conserva por sรญ mismo, automรกticamente. Todo entero, sin duda, nos sigue a cada instante: lo que hemos sentido, pensado, querido desde nuestra primera infancia, estรก ahรญ, pendiendo sobre el presente con el que va a unirse, ejerciendo presiรณn contra la puerta de la conciencia que querrรญa dejarlo fuera.โ€[9]

En conclusiรณn, la idea del cambio y la duraciรณn se entiende como una evoluciรณn creadora, la cual nos permite ir mรกs allรก de las dificultades y de las falsedades, ya que la vida es una realidad que se separa netamente de la materia bruta. La vida es evoluciรณn creadora, creaciรณn libre e imprevisible, es separaciรณn vital porque se mantiene siempre en referencia a la conciencia de los estados como cambio constante, unidos por un yo que en cada acciรณn cambia, se transforma y se recrea. Es por esto que para Bergson no hay cosas sino solamente acciones. Esto quiere decir que las cosas u objetos son aislados al interno de una รบnica evoluciรณn y son aislables en cuanto es posible representarlos como gestos creadores que se deshacen para dejar paso al siguiente estado. La evoluciรณn creadora, por lo tanto, no es un proceso uniforme, porque depende de cada sujeto y el uso que dรฉ a las condiciones de sus acciones.

El Tiempo: Cambio y Duraciรณn

BIBLIOGRAFรA

Bergson, H.,ย La evoluciรณn creadora,ย enย Obras escogidas,ย Trad. y Prol. Josรฉ A. Miguez, Aguilar, Espaรฑa.


[1]ย Bergson, H.,ย La evoluciรณn creadora,ย enย Obras escogidas,ย Trad. y Prol. Miguez, Josรฉ A., AGUILAR, p.439.

[2]รbid.ย p.440

[3]รdem.

[4]รdem.

[5]รbid.ย p. 441.

[6]รdem

[7]รbid.ย p. 442.

[8]ย La duraciรณn hace referencia a la conciencia del yo presente con la memoria del pasado y la anticipaciรณn del futuro.

[9]ย Bergson, H.,ย La evoluciรณn creadora,ย enย Obras escogidas,ย Trad. y Prol. Miguez, Josรฉ A., AGUILAR, p.443.

Ciencia – Teorรญa del Caos – Filosofรญa

En consecuencia, impredictibilidad no implica indeterminismo.

Teoria del Caos

La Teorรญa delย  Caos es uno de los temas relevantes de la ciencia actual. Su precursor fue Henri Poincare, a fines del siglo XIX. Demostrรณ que ciertos sistemas mecรกnicos clรกsicos podรญan evolucionar de un modo irregular y aperiรณdico. Al no poder desarrollar cuantitativamente su trabajo, fue hasta 1963 cuando el meteorรณlogo E. N. Lorenz calculรณ9 la evoluciรณn generada por un sencillo sistema de tres ecuaciones diferenciales, mostrando su carรกcter irregular y aperiรณdico que luego pasรณ a denominarse โ€œcaรณticoโ€.

Si bien, la seรฑal generada por un sistema caรณtico parece totalmente errรกtica, carente de toda estabilidad, responde a una regularidad subyacente que pude describirse mediante un sistema de ecuaciones diferenciales: โ€œel epifenรณmeno de la irregularidad del comportamiento caรณtico es exclusivamente resultado de la propia dinรกmica interna del sistemaโ€[1]. Lasย  notas particulares del caos son la no-linealidad de las ecuaciones diferenciales y la sensibilidad a las condiciones iniciales, lo que significa que manifiesta grandes variaciones frente a pequeรฑas modificaciones de las condiciones iniciales.

La formulaciรณn del sistema de ecuaciones responde al interรฉs de describir el comportamiento de algรบn sistema real particular. Se han ido encontrando diversos sistemas reales โ€“ biolรณgicos, fรญsicos, quรญmicos, econรณmicos, etc. โ€“ que, convenientemente modelados, responden adecuadamente al tipo de ecuaciones que caracterizan las dinรกmicas caรณticas. La Teorรญa del Caos se ha convertido en un instrumento de gran utilidad para cientรญficos de las mรกs variadas disciplinas, proporcionรกndoles, incluso, una unidad no reductiva.

La Teorรญa del Caos no es una teorรญa fรกctica en sentido estricto. El comportamiento caรณtico puede producirse en cualquier tipo de sistema real, sea fรญsico, bilรณgico, econรณmico, etc. Incluso dentro del รกmbito de la fรญsica, el caos puede manifestarse en sistemas descritos por la Mecรกnica Clรกsica, la Mecรกnica Cuรกntica o cualquier otra teorรญa referida a la dinรกmica de entidades fรญsicas: โ€œLa Teorรญa del Caos es una teorรญa matemรกtica acerca de las propiedades de las soluciones de cierto tipo de ecuaciones diferenciales no lineales [โ€ฆ] La posibilidad de mรบltiples interpretaciones en una teorรญa matemรกtica es consecuencia directa de su carรกcter formal, y de ello dependen sus fructรญferas aplicaciones en las ciencias fรกcticas mรกs diversasโ€[2].

La Teorรญa del Caos es un acontecimiento singular en la historia de la ciencia. Sin embargo, pierde su carรกcter revolucionario y se reduce a un nuevo caso histรณrico en el cual una teorรญa matemรกtica es adoptada como instrumento formal por los mรกs diversos รกmbitos cientรญficos para la formulaciรณn de sus propios problemas.

Contingencia

Por otra parte, al hablar de caos y determinismo, entendemos el carรกcter determinista de un sistema como propiedad ontolรณgica, en tanto refiere a la secuencia objetiva unรญvoca de sus estados fรญsicamente posibles. Diferente es el concepto de predictibilidad, que corresponde al plano gnoseolรณgico, pues alude al mรกximo conocimiento que puede obtenerse de los estados futuros de un sistema. Por tanto, y contrario a otras consideraciones, la Teorรญa del Caos no implica en modo alguno indeterminismo en un sentido ontolรณgico; mรกs bien, brida un excelente argumento para el determinista quien, con su ayuda, puede mostrar que muchos procesos aparentemente aleatorios y carentes de toda regularidad, en realidad responden a leyes deterministas subyacentes que restauran la dependencia temporal unรญvoca entre los estados del sistema, si bien no permiten la predicciรณn unรญvoca para todo instante futuro. En consecuencia, impredictibilidad no implica indeterminismo.

En relaciรณn con la filosofรญa, las consecuencias de la Teorรญa del Caos sobre ella seรฑaladas por algunos autores se relacionan con la existencia de sistemas caรณticos que manifiestan la inconexiรณn causal entre el pasado y el futuro. Jean Baudrillard sostiene que โ€œtal vez haya que considerar la historia en sรญ como una formaciรณn caรณtica en la que la aceleraciรณn acaba con la linealidad, y en la que las turbulencias creadas por la aceleraciรณn alejan definitivamente la historia de su fin como alejan los efectos de sus causasโ€[3].

Con respecto a caos y mรฉtodo cientรญfico, โ€œsi se adopta la nociรณn predictibilidad en un sentido amplio, debe admitirse que incluso en un sistema indeterminista pueden efectuarse predicciones, siempre que se cuente con las leyes estadรญsticas que rigen su comportamientoโ€[4]. Sin embargo, no puede conocerse en quรฉ estado particular se encontrarรก el sistema en un instante futuro sobre la base del conocimiento de su estado actual. Si bien el caos es impredecible, es determinista.

En lugar de evitar caos, algunos ingenieros han explotado sus peculiaridades caracterรญsticas para incrementar la potencia de lรกseres, para sincronizar la salida de circuitos electrรณnicos, para controlar las oscilaciones de ciertas reacciones quรญmicas e, incluso, para estabilizar el latido errรกtico del corazรณn de animales enfermos: โ€œLa no-lineabilidad dejรณ de ser un รกmbito matemรกticamente intratable para convertirse en un nuevo campo abierto a la investigaciรณn. De tal investigaciรณn surgieron los resultados que hoy se engloban bajo el nombre de Teorรญa del Caosโ€[5].

Las ciencias matemรกticas de la naturaleza, en el momento en que descubren los problemas de complejidad y evoluciรณn, se convierten igualmente en capaces de medir mejor la naturaleza de los problemas propios de la ciencia cuyo interรฉs es el humano y sus sociedades. Asรญ, โ€œla Teorรญa del Caos puede brindar a los sociรณlogos, al igual que a los fรญsicos, un instrumento formal del que antes carecรญan y que les permita superar la necesidad de hipersimplicaciรณnโ€[6].

Por รบltimo, y en sรญntesis, โ€œlas investigaciones en Teorรญa del Caos contra el determinismo, ni contra la universalidad de la leyes naturales, ni contra la metodologรญa de la ciencia moderna. Por el contrario, esta nueva teorรญa se inscribe en la lรญnea de desarrollo de la ciencia tradicional, sin introducir profundo cuestionamientos ni en el plano metafรญsico ni en el metodolรณgicoโ€[7].

La Mente Humana

Bibliografรญa

  • Olimpia Lombardi y Narciso Benbenaste, โ€œTeorรญa del caos: caos en ciencia y filosofรญaโ€ en: Revista de Filosofรญa, Universidad Iberoamericana, aรฑo XXXIII, No. 99, septiembre-diciembre 2000, p. 362.

[1]ย Olimpia Lombardi y Narciso Benbenaste, โ€œTeorรญa del caos: caos en ciencia y filosofรญaโ€ en:ย Revista de Filosofรญa, Universidad Iberoamericana, aรฑo XXXIII, No. 99, septiembre-diciembre 2000, p. 362.

[2]Ibรญdem, p. 366.

[3]Ibรญdem, p. 372.

[4]Ibรญdem, p. 374.

[5]Ibรญdem, p. 376.

[6]Ibรญdem, p. 379.

[7]Ibรญdem, p. 384.


Einstein y sus Posturas Filosรณficas


โ€œSi yo no tuviera razรณn, bastarรญa con uno soloโ€[1]

Albert Einstein
BANGKOK, THAILAND – JANUARY 08, 2019: Albert Einstein wax figure at Madame Tussauds wax museum

Ademรกs de sus aportes a la fรญsica teรณrica, Einstein es autor de diversas obras.[2] Una obra que es justa considerar para conocer el pensamiento de este cientรญfico es el libro ยซMis creenciasยป. Este texto, recoge mรบltiples artรญculos, notas, conferencias, discursos y reflexiones filosรณficas de Albert Einstein, algunos de estos escritos, a veces rozan con problemas cientรญficos, aunque, en su gran mayorรญa, se refieren a tรณpicos propios de su รฉpoca.[3]

Todos estos textos se hallan unidos, generalmente, por un hilo conductor: el destino del hombre, preservado para fines mรกs nobles que la aniquilaciรณn mutua, y su preocupaciรณn por la vida comunitaria. Lo que el autor evidencia es una crรญtica dura a la cultura que, ha asumido el saber cientรญfico como un precepto hacia la muerte, cuando en realidad se lo habรญa concebido siempre como sostรฉn e impulso de vida.

Al inicio menciona que vivimos en una รฉpoca rica en inteligencias creadoras, cuyas expresiones han de mejorar considerablemente nuestras vidas – haciendo alusiรณn a los avances de la ciencia y de cรณmo estos estรกn orientados a facilitar la vida del hombre.

โ€œAprendimos a volar y somos capaces de enviar mensajes y noticias sin dificultad alguna a los mรกs remotos lugares del mundo, por medio de ondas elรฉctricasโ€.[4]

Fรญsico y Filosofo

No obstante, critica con este texto de 1939 que: pese al aumento en la producciรณn y distribuciรณn de bienes, no existe organizaciรณn. Dando como resultado, la angustia social, ante la posibilidad de ser aislada del ciclo econรณmico, y sufrir asรญ la falta de lo necesario. Ademรกs, los habitantes de las distintas naciones, se matan entre sรญ a intervalos regulares, por lo que, tambiรฉn, debido a esta causa debe sentir miedo y terror todo el que piense en el futuro. Esta anomalรญa, afirma el fรญsico, se debe al hecho de que la inteligencia, y el carรกcter de las masas, son muy inferiores a la inteligencia y al carรกcter de los pocos que producen algo valioso para la comunidad.

Posteriormente, con un texto fechado en 1944, escribe acerca de la teorรญa del conocimiento de Bertrand Russell. Al respecto comenta: โ€œDebo innumerables horas de satisfacciรณn a la lectura de las obras de Russell, tributo que no puedo rendir a ningรบn otro escritor cientรญfico contemporรกneo, con la excepciรณn de Thorstein Veblenโ€.[5]

Pese a ser un cientรญfico, considera que las actuales dificultades de su ciencia, obligan al fรญsico a afrontar problemas filosรณficos en grado muy superior a lo que sucedรญa en otras generaciones. En el pensamiento filosรณfico, a travรฉs de los siglos, ha desempeรฑado un papel decisivo, la crรญtica o teorรญa del conocimiento. Muchas soluciones se han dado a las cuestiones epistemolรณgicas, sin embargo Russell considera, en su obra Meaning and Truth, dos principales posturas: por un lado aquella donde la filosofรญa creรญa que era posible descubrir todo lo cognoscible mediante la simple reflexiรณn, es decir, un idealismo como el de Platรณn, por otro lado se presenta el llamado realismo ingenuo, segรบn la cual las cosas son lo que percibimos a travรฉs de nuestros sentidos. Para Bertrand Russell, la ciencia pretende eliminar todo idealismo y llega a presentarse en un conflicto paradรณjico: Cuando mรกs objetiva pretende ser la ciencia, mรกs hundida se ve en la subjetividad, en contra de sus deseos.

El realismo ingenuo lleva a la fรญsica, y la fรญsica, si es autรฉntica, muestra que el realismo ingenuo es falso. Russell presenta el pensamiento de Hume, quien afirmaba que, todos los conceptos que no pueden deducirse de la materia sensorial, deben eliminarse del pensamiento por su carรกcter ยซmetafรญsicoยป, pues, un pensamiento sรณlo adquiere contenido material a travรฉs de su relaciรณn con ese material sensorial.

Metafรญsica

Por causa de dicha crรญtica, surgiรณ un fatรญdico ยซmiedo a la metafรญsicaยป. Este miedo es la contrapartida del antiguo filosofar en las nubes, que creรญa poder menospreciar lo que aportaban los sentidos y prescindir de ellos. Einstein concluye que, aรบn en este caso, se advierte el peso negativo del espectro del miedo metafรญsico. โ€œEste miedo parece, en efecto, la causa de que se conciba el objeto como una masa de cualidades; cualidades, que deben tomarse de la materia prima sensorialโ€.[6]

A continuaciรณn, respecto de la inteligencia matemรกtica, Einstein arguye que en la mente del matemรกtico las entidades fรญsicas que, al parecer sirven como elementos del pensamiento, son determinados signos e imรกgenes, mรกs o menos claros, que pueden reproducirse y combinarse voluntariamente.[7] Estos elementos se relacionan con conceptos lรณgicos, dando asรญ la creatividad generadora de este tipo de pensamientos. Al tรฉrmino de este breve comentario, el fรญsico da a entender que, el tener conciencia plena de algo โ€œ es un caso lรญmite que nunca puede alcanzarse del todo. Situaciรณn muy relacionada con el fenรณmeno llamado estrechez de la concienciaโ€.[8]

Enseguida considera el problema de ยฟcรณmo ha de actuar el hombre, si su gobierno prescribe conductas rรญgidas? o la sociedad ยฟespera un comportamiento que su propia conciencia considera errรณneo? Al respecto, resulta fรกcil decir que no puede considerarse responsable al individuo por actos ejecutados mediante una presiรณn insoportable, Porque, el individuo depende por completo de la sociedad en que vive, y ha de aceptar sus normas ciertamente. Sin embargo, Einstein afirma que โ€œla presiรณn externa logra, en alguna medida, reducir la responsabilidad del individuo, pero nunca eliminarlaโ€.[9] Los cientรญficos y los ingenieros, asumen una responsabilidad moral muy grande, porque la creaciรณn y perfeccionamiento de instrumentos militares de destrucciรณn generalizada, cae dentro de su campo concreto de actividad.

Posteriormente, el texto presenta el breve discurso realizado por el cientรญfico cuando recibe el premio Lord Tylor en 1953, en donde, expresa sus agradecimientos y reitera el compromiso de la ciencia por un mundo mรกs humano.[10]

Este libro Mis Creencias, resulta importante, puesto que, presenta a Albert Einstein, no sรณlo como un fรญsico exitoso y cientรญfico eminente de su รฉpoca, sino que, revela su lado de filรณsofo, de pensador de lo humano y lo social.

Los siguientes pรกrrafos del texto, abordan temas muy variados e interesantes como: la libertad, ciencia y religiรณn, los derechos humanos. Al respecto, propugna siempre a favor de la libertad con responsabilidad, opina acerca de la estrecha relaciรณn y complementariedad entre la ciencia y la fe. Aborda tambiรฉn los temas de la cultura รฉtica, la relaciรณn entre educaciรณn y la paz mundial, la educaciรณn y el pensamiento independiente, etc.

Albert Einstein fue un rebelde convencido de su verdad, aunque esta verdad fuera un anhelo lejano. โ€œSu luz espiritual no ha de apagarse porque su bandera no ha sido arriada ni lo serรก jamรกs, puesto que hoy es mรกs claro que nunca que la reflexiรณn y la filosofรญa, como querรญa Spinoza, son el impulso de la vida y la esperanzaโ€.[11] Aunque es famoso por sus aportes a la fรญsica, no deben de ignorarse sus reflexiones y creencias, al respecto de temas filosรณficos y prรกcticos que, incluso hoy en dรญa, es importante considerar.

Bibliografรญa

Albert Einstein, Mis Creencias, Ed. Leviatรกn, Buenos Aires, Argentina, pp. 1 โ€“ 60


[1] Respuesta de Einstein cuando le cuestionaron acerca de la obra titulada โ€œCien autores en contra de Einsteinโ€, producto de sus enemigos en la Alemania nazi.[2] Albert Einstein fue un fรญsico y pensador alemรกn. Naciรณ en el paรญs germano en 1879, durante el primer centenario de la revoluciรณn francesa. Posteriormente se nacionalizarรก suizo y estadounidense. En 1905 publicรณ su teorรญa de la relatividad especial, en la que incorporรณ, en un marco teรณrico simple fundamentado en postulados fรญsicos sencillos, conceptos y fenรณmenos estudiados antes por Henri Poincarรฉ y por Hendrik Lorentz. Como una consecuencia lรณgica de esta teorรญa, dedujo la ecuaciรณn de la fรญsica mรกs conocida a nivel popular, la equivalencia masa-energรญa, . Ese aรฑo publicรณ ademรกs otros trabajos que sentarรญan base para la fรญsica estadรญstica y la mecรกnica cuรกntica.[3] En 1915 presentรณ la teorรญa de la relatividad general, en la que reformulรณ por completo el concepto de gravedad. Una de las consecuencias fue el surgimiento del estudio cientรญfico del origen y la evoluciรณn del universo por la rama de la fรญsica denominada cosmologรญa. En 1919 fueron comprobadas sus teorรญas acerca de la curvatura de la luz y fue idolatrado por la prensa. Einstein se convirtiรณ asรญ en un icono popular de la ciencia mundialmente famoso. En 1921 obtuvo el Premio Nobel de Fรญsica por sus explicaciones sobre el efecto fotoelรฉctrico y sus numerosas contribuciones a la fรญsica teรณrica y no por la Teorรญa de la Relatividad. En el aรฑo de 1932 abandonรณ Alemania con el ascenso del nazismo y se dirigiรณ a Estados Unidos, donde impartiรณ docencia en la universidad de Princeton.

[4] Albert Einstein, Mis Creencias, Ed. Leviatรกn, Buenos Aires, Argentina, p. 11.[5] Ibรญdem, p. 12.[6] Ibรญd., p. 18.[7] Entrevista realizada a Albert Einstein en 1945.[8] Albert Einstein, Mis Creencias, Ed. Leviatรกn, Buenos Aires, Argentina, p. 20.[9] Ibรญd., p. 21.[10]Lord & Taylor, con sede en la ciudad de Nueva York, es la tienda departamental de lujo mรกs antigua de los Estados Unidos. En 1953, Lord & Taylor presentaron un premio para los pensadores independientes, en la que Alfred Einstein ganรณ por su ยซinconformidadยป en los asuntos cientรญficos.[11] Cfr. Albert Einstein, Mis Creencias, Ed. Leviatรกn, Buenos Aires, Argentina, p. 9.

LAS REVOLUCIONES CIENTรFICAS EN THOMAS KUHN

โ€œLa ciencia se revoluciona constantemente, destruye los paradigmas desgastados y los sustituye con otros nuevosโ€

Thomas S. Kuhn

Thomas Kuhn, en su libro La estructura de las revoluciones cientรญficas, no presenta simplemente un estudio sobre las principales revoluciones que han sucedido en el mundo cientรญfico a lo largo de la historia de la humanidad, sino que manifiesta un tratado en el cual nos explica los mecanismos cientรญficos que motivan cada una de las teorรญas y disciplinas propiamente cientรญficas, es decir, demuestra la extraordinaria complejidad que conlleva el progreso cientรญfico.

Si a la historia se le considera algo mรกs que un simple acervo de anรฉcdotas o como mera cronologรญa, รฉsta โ€œpodrรญa provocar una transformaciรณn decisiva en la imagen de la ciencia que ahora nos dominaโ€.[1] Kuhn considera que el estudio histรณrico es sumamente importante, para poder entender: ยฟCรณmo se han desarrollado las teorรญas cientรญficas? El objetivo de este escrito es bosquejar el concepto singular de la ciencia que, puede surgir de distintos registros histรณricos, en una suerte metodolรณgica, donde se puede verificar el modo en que la tรฉcnica y el conocimiento cientรญfico se han relacionado.

Si el concepto de ciencia se llega a entender como โ€œla constelaciรณn de hechos, teorรญas y mรฉtodos recogidos en los textos al uso, entonces los cientรญficos son las personas que, con รฉxito o sin รฉl, han intentado aportar un elemento u otro de esa constelaciรณn concretaโ€.[2] Asรญ pues, el historiador que se ocupa del desarrollo cientรญfico tiene ante sรญ dos tareas principales: por un lado, determinar quiรฉn y en quรฉ momento se descubriรณ o inventรณ cada uno de nuestros actuales hechos, leyes y teorรญas; y por otro lado, describir y explicar el cรบmulo de errores, mitos y supersticiones que han inhibido el desarrollo de ciertas perspectivas cientรญficas.

Con lo anterior, se puede pesar en que la ciencia quizรก no se desarrolle mediante la acumulaciรณn de descubrimientos e invenciones individuales, y que la ciencia, no tiene un desarrollo meramente lineal, pues se habrรญa que revisar los descubrimientos anteriores, que los autores posteriores a รฉstos los tachan de errores y supersticiones[3], puesto que, si los ignoramos, la ciencia ya no cumplirรญa con la caracterรญstica de ser acumulativa: 

โ€œSi las creencias pasadas de moda han de tenerse por mitos, entonces los mitos se pueden producir con los mismos tipos de mรฉtodos y pueden ser sostenidos por los mismos tipos de razones que hoy conducen al conocimiento cientรญficoโ€.[4]

Dice Kuhn, que es frecuente que la ciencia normal suprima novedades fundamentales porque necesariamente son contrarias a lo que respectan sus compromisos bรกsicos, ello da pie a que tal ciencia se extravรญe una y otra vez, sin llegar nunca a un resultado. Un problema normal que habrรญa de resolverse mediante reglas y procedimientos, en ocasiones ya no se puede, el problema se resiste, de tal manera que la ciencia deja de funcionar del modo esperado, revelando una anomalรญa, que a pesar de los repetidos esfuerzos no se puede ajustar a las expectativas profesionales. Ante ello, se realiza una investigaciรณn extraordinaria, la cual lleva a un nuevo conjunto de compromisos, a una nueva base sobre la cual debe practicarse la ciencia. โ€œLos episodios extraordinarios en los que se produce un cambio en los compromisos profesionales se conoce en este ensayo como revoluciones cientรญficasโ€.[5]

Tales revoluciones, exigieron el rechazo por parte de la comunidad, de una teorรญa cientรญfica, en favor de otra incompatible con ella, sin embargo, estas revoluciones transformaron la imaginaciรณn cientรญfica de forma trascendental, y cambiaron el trabajo cientรญfico que se realiza en el mundo.

โ€œCiencia normal significa la investigaciรณn basada en uno o mรกs logros cientรญficos pasados, logros que una comunidad cientรญfica particular reconocen como el fundamento de su prรกctica ulteriorโ€.[6] Tal nociรณn estรก sumamente conectada al de paradigma. Las personas cuya investigaciรณn se fundamenta en paradigmas compartidos se encuentran comprometidas con las mismas reglas y normas de prรกctica cientรญfica.

La transformaciรณn de los paradigmas o el desarrollo de los mismos, constituye propiamente las revoluciones cientรญficas, y las sucesivas transiciones de un paradigma a otro mediante una revoluciรณn constituyen el patrรณn usual de desarrollo de la ciencia madura.

El paradigma representa el trabajo que ha sido realizado de una vez por todas, su significado establecido es el de modelo o patrรณn aceptado, de ahรญ Kuhn toma este vocablo para explicarlo en el รกmbito de la ciencia.

Los paradigmas tienen รฉxito entre sus competidores en la medida en que resuelven problemas que el grupo de cientรญficos practicantes consideran urgentes. La ciencia normal consiste en la actualizaciรณn de una promesa de รฉxitos que se logra extendiendo el conocimiento de aquellos hechos que el paradigma exhibe como reveladores, la investigaciรณn de la ciencia normal se orienta a la articulaciรณn de los fenรณmenos y teorรญas ya suministradas por el paradigma.

Se consideran como revoluciones cientรญficas a โ€œaquellos episodios de desarrollo no acumulativos en los que un paradigma antiguo se ve sustituido en todo o en parte por otro nuevo incompatible con รฉlโ€.[7]

Las revoluciones cientรญficas se inician por una sensaciรณn creciente, restringida, a menudo, a una pequeรฑa subdivisiรณn de la comunidad cientรญfica, de que: el paradigma existente ha dejado de funcionar adecuadamente en la exploraciรณn de un aspecto de la naturaleza hacia el que habรญa conducido previamente el propio paradigma.

Guiados por un nuevo paradigma, los cientรญficos adoptan nuevos instrumentos y buscan en lugares nuevos. Lo que es todavรญa mรกs importante, durante las revoluciones los cientรญficos ven cosas nuevas y diferentes al mirar con instrumentos conocidos y en lugares en los que ya habรญan buscado antes. Es como si la comunidad fuera transportada a otro lugar totalmente diferente donde los objetos familiares se ven bajo una luz diferente y, ademรกs, se les unen otros objetos desconocidos.

Los cambios de paradigmas hacen que los cientรญficos vean el mundo de investigaciรณn, que les es propio, de manera diferente. โ€œEn la medida en que su รบnico acceso a dicho mundo es a travรฉs de lo que ven y hacen, podemos estar dispuestos a afirmar que tras una revoluciรณn los cientรญficos responden a un mundo distintoโ€.[8]

Las revoluciones resultan casi invisibles y parecen siempre simples adiciones al conocimiento cientรญfico, sin embargo, asรญ es precisamente un paradigma, un pequeรฑo cambio en la concepciรณn del problema, para darle una soluciรณn totalmente distinta y eficiente.

En conclusiรณn, para Kuhn, las ciencias no progresan siguiendo un itinerario uniforme en la aplicaciรณn de un mรฉtodo cientรญfico, las ciencias progresarรกn si se entiende la importancia de los avances del pasado, ante los problemas existentes, creando de esta manera lo que Kuhn llama un paradigma, una revoluciรณn cientรญfica.

Es justo ver desde muchas perspectivas y, no aislar las ideas precedentes de la ciencia para dar paso a una evoluciรณn en el comprender humano.

Bibliografรญa.

Kuhn, Thomas Samuel, La estructura de las revoluciones cientรญficas, Mรฉxico, Editorial FCE, 2004.


[1] Kuhn, Thomas, La estructura de las revoluciones cientรญficas, Mรฉxico, Editorial FCE, 2004, p. 23.

[2] Ibรญdem, p. 24.

[3] Francis Bacon afirmaba que la verdad emerge mรกs fรกcilmente del error que de la confusiรณn. Ibรญdem, 50.

[4] Ibรญdem, p. 26.

[5] Ibรญdem, p.31.

[6] Ibรญdem, p.37.

[7] Ibรญdem, p. 164.

[8]ย Ibรญdem,ย p. 193.

Lo que ciencia y arte aprenden entre sรญ

Figuras como Da Vinci y Galileo Galilei tuvieron la cualidad de hacer confluir dos espacios que a priori se creรญan contrapuestos. Similitudes y diferencias histรณricas, cรณmo se cruzan en la actualidad.

Por Pablo Esteban

Josรฉ Burucรบa es doctor en Filosofรญa y Letras (UBA) e historiador del arte. De joven quiso ser mรฉdico para cumplir el deseo de su padre; luego prefiriรณ ser matemรกtico para satisfacer el anhelo de su tรญo; pero un dรญa, al ver que nada lo conmovรญa lo suficiente, reflexionรณ sobre sus propios intereses y no retrasรณ su decisiรณn ni un segundo mรกs: se inscribiรณ en Filosofรญa y Letras. En la actualidad, se constituye como una de las grandes referencias en el campo de las humanidades, รกrea de investigaciรณn que no duda en reivindicar ante los ajustes presupuestarios del Conicet. Apasionado del Renacimiento italiano, sostiene que los humanos deben recuperar la curiosidad que tienen de niรฑos y relegan cuando se vuelven adultos, al tiempo que ejercita su capacidad de relacionar el arte y la ciencia, dos lรญneas paralelas que, afortunadamente y segรบn su perspectiva, a menudo se cruzan.

–Hasta hace poco poseรญa una biblioteca con casi diez mil volรบmenes. Sin embargo, la primera vez que la tuvo ordenada fue cuando la donรณ a la Biblioteca Nacional.

–Estuve cuatro meses para ordenarla, pero lo cierto es que cuando estuvo lista, por fin, la vi hermosa. Solo me quedรฉ con clรกsicos y poquitas cosas de literatura. Tenรญa un tรญo matemรกtico del cual heredรฉ muchรญsimos libros inhallables de filosofรญa de la ciencia; de รฉl recibรญ, por ejemplo, la obra completa de los presocrรกticos. Por otro lado, obtuve la biblioteca de mis padres, que eran lectores muy รกvidos y consumรญan mucha literatura francesa e italiana. Para colmo, mi suegro coleccionaba libros antiguos y, como era de esperar, junto a mi esposa, tambiรฉn reunimos una cantidad muy impresionante. Leรญamos todo el tiempo, รฉramos curiosos.

–Ya que lo menciona, se trata de un rasgo central que deberรญan ejercitar los cientรญficos. ยฟPor quรฉ si los humanos somos curiosos de pequeรฑos, cuando crecemos dejamos de serlo?

–Es que para humanizarse uno tiene que cultivar la capacidad de pensamiento, entrar en el mundo. Pertenecer a una sociedad implica respetar reglas que nos separan de cierta libertad que experimentamos cuando somos pequeรฑos. Cuando nos volvemos grandes nos ponemos mรกs pragmรกticos, adoptamos algunas maneras de pensar que, con matices, respetamos hasta el final de nuestros dรญas. Y eso, claro, aplaca nuestras mejores ganas de imaginar otros mundos y vidas posibles, aunque siempre quedan mรกrgenes.

–Usted imaginรณ muchas vidas posibles. De hecho, primero quiso ser mรฉdico, despuรฉs matemรกtico pero terminรณ siendo historiador del arte.

–Todavรญa me gustarรญa ser mรฉdico, morirรฉ con esa frustraciรณn. Mi viejo fue un gran mรฉdico, una persona tan inteligente como difรญcil. Apenas arranquรฉ la carrera, de joven, advertรญ que siempre serรญa su sombra y, ademรกs, sentรญa que se preocupaba demasiado por mi futuro. Aunque lo hubiera querido nunca habrรญa sido como รฉl; era imposible, me querรญa perfecto. Habรญa terminado la escuela secundaria, donde me habรญa sentido realmente libre y cuando lleguรฉ a la universidad me topรฉ con un autoritarismo insoportable. Un profesor nos tomaba exรกmenes de espaldas, lo recuerdo todavรญa presente. Asรญ que me pasรฉ a las matemรกticas pero tampoco funcionรณ, los nรบmeros no me querรญan y yo tampoco a ellos. Como algo tenรญa que estudiar fui a Filosofรญa y Letras y conseguรญ ser extremadamente feliz. El arte y la ciencia siempre me habรญan apasionado.

–Acostumbramos a juzgarlos como dos mundos bien distintos: ยฟquรฉ tiene el arte de ciencia y quรฉ tiene la ciencia de arte?

–No hay momento en que el arte haya sido ajeno al despliegue de la ciencia porque, como es lรณgico, la creatividad es una virtud que ambos campos cultivan. Mientras que la ciencia busca tener las emociones bajo control, el arte no puede prescindir del contenido emocional. Esto no quiere decir que la ciencia no tenga emociรณn, aunque es cierto que se pone entre parรฉntesis al momento de elaborar metodologรญas para conseguir determinados resultados y rozar la verdad. Por otro lado, la tรฉcnica artรญstica requiere de una disciplina muy semejante a la del descubrimiento cientรญfico. Tambiรฉn tiene un mรฉtodo muy sutil, complejo, con muchas variables en juego; la propia acciรณn de un pintor que mezcla un pigmento con un solvente especรญfico requiere de una precisiรณn quirรบrgica, de una prรกctica de ensayo-error y de una observaciรณn tradicional, paciente y antigua.

–Ademรกs, los avances cientรญficos contribuyeron a la transformaciรณn del arte.

–Tal cual, en el siglo XVIII tenemos el descubrimiento de los primeros colores sintรฉticos. Por otro lado, el color del pomo que existe reciรฉn a partir del siglo XIX volviรณ posible la pintura frente al paisaje. La investigaciรณn de los aceites y el crecimiento exponencial de la industria quรญmica posibilitaron nuevas formas de pintar. En el XX, el descubrimiento del acrรญlico modificรณ las prรกcticas escultรณricas y permitiรณ una fluidez de las formas que antes no existรญa con el cincel y el martillo.

–En su tesis de doctorado realizรณ un estudio acerca de las ideas de Galileo Galilei sobre las artes figurativas.

–El primer experimento exitoso en la Europa del Quattrocento es la perspectiva. Habรญa un problema. Se trataba de representar lo visible de tal manera que provocara la ilusiรณn de una visiรณn directa del mundo, es decir, la idea de mรญmesis llevada a su mรกxima expresiรณn. Para realizarlo era necesario recortar el objeto, encorsetar la experiencia y encaminar un proceso de matematizaciรณn de lo real que, en definitiva, permitรญa alcanzar una verdad parcial, esto es, una verdad cientรญfica. Hoy sabemos que el ojo se mueve de manera constante pero siempre hay un punto muy efรญmero en el cual se fija y, en ese momento es cuando se produce la pirรกmide de la perspectiva. Bajo estas premisas, Galileo –que conociรณ y estudiรณ profundamente el arte de la perspectiva– se dio cuenta de que esa era la prueba que necesitaba para mostrar que la matematizaciรณn de lo real nos llevaba al conocimiento de la ley fรญsica de lo real. Entonces, cuando presentรณ su telescopio al Senado de Venecia lo enunciรณ muy claro: โ€œEsto lo he fabricado gracias a la recรณndita especulaciรณn de la perspectivaโ€.

–Es decir que ciencia y arte se retroalimentan de manera constante.

–Por supuesto, el arte tambiรฉn aprende de la ciencia. Por caso, cuando se produce la revoluciรณn relativista a principios del siglo XX y se consolidan las geometrรญas no euclidianas, son los artistas quienes se interesan por los avances teรณricos cientรญficos y buscan aggiornarse respecto de las nuevas maneras que ponรญan en crisis sus prรกcticas asociadas a la perspectiva. Por ello, en los cubistas se combinan figuras de perfil y de frente para construir nuevas imรกgenes totalmente diferentes.

–Da Vinci, quizรกs, fue el mรกximo exponente capaz de atravesar ambos campos.

–Leonardo realmente no podรญa distinguir la actividad del artista que procura representar el mundo y la actividad de la mente que pretende encontrar un orden racional. No veรญa distinciones, mรกs bien, observaba dos aspectos de la misma figura, dos horizontes que necesariamente se intersectaban. Podrรญamos decir que toda su pintura es cientรญfica y, de forma recรญproca, su ojo escrutador de cientรญfico tambiรฉn contenรญa la mirada del artista.

–Por รบltimo, sus investigaciones se enmarcan en el รกrea de las humanidades, una de las mรกs golpeadas por los ajustes presupuestarios. ยฟPor quรฉ defenderlas?

–Las preguntas bรกsicas sobre nuestra condiciรณn de existencia y nuestro rol en el planeta han atravesado la historia de la humanidad. Resulta alarmante cercenar este tipo de reflexiones constituidas a partir de un conocimiento profundo de todas las respuestas del pasado. En el presente, sin la exploraciรณn que realizan las ciencias humanas serรญa imposible justificar la superioridad de la democracia como sistema polรญtico. Incluso, los temas que en apariencia suelen ser mรกs livianos resultan cruciales: estudiar cรณmo se expresa la cumbia villera puede demostrar, de una manera espectacular, cuรกles son los conflictos sociales, las rupturas, las grietas y las construcciones de poder que realizan las clases subalternas en nuestra sociedad.

poesteban@gmail.com