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Yo – El Psicoanálisis por JACQUES DERRIDA

Derrida

“El núcleo, al ser base de la estructura, no puede salir a la superficie, en este caso: el inconsciente.”

Derrida

El presente documento es una síntesis del ensayo “Yo–El Psicoanálisis”, publicado por Jacques Derrida como introducción a la traducción inglesa de un artículo de Nicolás Abraham[1], «L’Écorce et le Noyau» (La corteza y el núcleo), en Diacritics, revista de la Johns Hopkins University.

Derrida expone que parte del contenido del artículo se refiere a la concepción de Nicolás Abraham sobre la presencia: el ser-ahí o no.

“La pretendida presencia a sí misma en la auto-presentación. Los modos de introducción o de la hospitalidad conferida a mí, por mí, al extranjero; la introyección o la incorporación; todas la operaciones «dilatorias»; todo esto hablará Nicolás Abraham, así com o, de la traducción”[2].

Es sobre la traducción de lo que habla simultáneamente, no sólo cuando utiliza la palabra, sino, la traducción de una lengua a otra, e incluso de una lengua a sí misma. Derrida puntualiza que Nicolás Abraham, “al hablar simultáneamente de la traducción en todos lo sentidos y más allá y más acá del sentido; al traducir simultáneamente el viejo concepto de traducción a la lengua del psicoanálisis, también hablará de la lengua materna y de todo lo que se dice asimismo de la madre, del niño, del falo, de toda esa «pseudología» que somete a tal discurso sobre el Edipo, la castración, el deseo y la ley, etc., a un «teoría infantil»”[3].

Esquema freudiano de la mente

En lo que concierne a la lengua, Derrida señala ciertas particularidades propias del idioma francés; por ejemplo, el pronombre Yo: Ich en alemán, I en inglés, difieren del moi en francés que se conjuga con el je. Posteriormente, en relación al lenguaje, habla de la conversión semántica, que designa el sentido intencional, puesto en evidencia por la reducción fenomenológica, y por todos los procedimientos que la acompañan. Otra conversión semántica, más relacionada con el tema desarrollado por Abraham, es la traducción, ya que ella puede operar en el interior de la misma lengua, en el sentido lingüístico de la identidad.

En relación con lo anterior, el psicoanálisis se identifica con «el Yo», que ha sido identificado, situado, definido y descentrado. El Yo, que está junto al Ello y el Superyo, se entiende, según Derrida, como una estructura psíquica de una identidad colectiva, que es designado por el psicoanálisis freudiano.

Por otra parte, conforme al título del artículo que introduce Derrida, la figura de corteza-núcleo parte de una traducción figurativa. “El núcleo del psicoanálisis: lo que él mismo ha desigando, con palabras de Freud, como el núcleo del ser, el Inconsciente y su propio núcleo, su propio Inconsciente”[4]. Igualmente, la figura corteza parte de la concepción freudiana del Yo que lucha extrínseca e intrínsecamente, protegiéndose con dicha corteza, correspondiente al córtex cerebral.

Ahora, se entiende la utilización de está figura de corteza-núcleo, en cuanto que el núcleo, al ser base de la estructura, no puede salir a la superficie, en este caso: el inconsciente. Además, “la inaccesibilidad del núcleo impresentable, intocable, no significable, es la premisa, a su vez impresentable, de esta insólita teoría de la traducción”.

Por último, al concluir su introducción, Derrida cuestiona las dos expectativas que debió haber respondido a manera de ensayo, situándolo, primero, dentro de la obra de Nicolás Abraham. Deduce que no lo ha logrado por referirse a investigaciones anteriores e importantes teorizaciones, cronológicamente insuficientes. También Derrida piensa que se esperaba de él que dijese como había de traducir tal traducción. “Para hacerlo, no he podido más que añadir otra más y, en suma, para decirles: ahora les toca a ustedes traducir. Y hay que leerlo todo, traducirlo todo, esto no hace más que empezar”[5].

Bibliografía

  • Jacques Derrida, “Yo – el psicoanálisis” en Cómo no hablar y otros textos, Barcelona, Proyecto A Ediciones, 1997, 159 págs.

[1] Psicoanalista francés De origen judío-húngaro, Nicolas Abraham nació en Kecskemet y emigró a París en 1938. Filósofo de formación, marcado por la fenomenología de Husserl […] En 1959 anudó una sólida amistad con el filósofo Jacques Derrida, sobre la base de su pasión por la filosofía y una cierta manera de analizar los textos freudianos. Se hizo célebre en 1976, con la publicación del Verbier de l´Homme aux loups, redactado conjuntamente con Maria Torok, y con prefacio de Derrida. Siguiendo a Muriel Gardiner, comentaba allí el caso del Hombre de los Lobos, señalando el poliglotismo inherente a toda esa historia. Fuente: http://www.tuanalista.com/DiccionarioPsicoanalisis/3874/Abraham-Nicolas-(1919-1977).htm

[2] Jacques Derrida, “Yo – el psicoanálisis” en Cómo no hablar y otros textos, Barcelona, Proyecto A Ediciones, 1997, pp. 70-71.

[3] Ibídem, p. 71.

[4] Ibídem, p. 76.

[5] Ibídem, p. 80.